sábado, 11 de abril de 2009
penas del corazon
viernes, 10 de abril de 2009
viernes santo
los verdaderos amigos
Un hombre, su caballo y su perro, caminaban por una calle.
Después de mucho caminar, el hombre se dió cuenta que los tres habían muerto en un accidente.
Hay veces que lleva un tiempo para que los muertos se den cuenta de su nueva condición.
La caminata era muy larga, cuesta arriba, el sol era fuerte y los tres estaban empapados en sudor y con mucha sed. Precisaban desesperadamente agua.
En una curva del camino, avistaron un portón magnífico, todo de mármol, que conducía a una plaza calzada con bloques de oro, en el centro de la cual había una fuente de donde brotaba agua cristalina.
El caminante se dirigió al hombre que desde una garita cuidaba de la entrada.
- Buen día - dijo el caminante
- Buen día - respondió el hombre
- ¿Qué lugar es éste, tan lindo? - preguntó el caminante
- Esto es el cielo - fue la respuesta
- ¡Qué bueno que nosotros llegamos al cielo, estamos con mucha sed!- dijo el caminante
- Usted puede entrar a beber agua a voluntad - dijo el guardián, indicándole la fuente.
- Mi caballo y mi perro también están con sed.
- Lo lamento mucho - le dijo el guardia - Aquí no se permite la entrada de animales.
El hombre se sintió muy decepcionado porque su sed era grande. Más el no bebería, dejando a sus amigos con sed. De esta manera, prosiguió su camino.
Después de mucho caminar cuesta arriba, con la sed y el cansancio multiplicados, llegaron a un sitio, cuya entrada estaba marcada por un portón viejo semi-abierto. El portón daba a un camino de tierra, con árboles de ambos lados que le hacían sombra. A la sombra de uno de los árboles, un hombre estaba recostado, con la cabeza cubierta por un sombrero, parecía que dormía...
- Buen día - dijo el caminante
- Buen día - respondió el hombre
- Estamos con mucha sed, yo, mi caballo y mi perro.
- Hay una fuente en aquellas piedras - dijo el hombre indicando el lugar - Pueden beber a voluntad.
El hombre, el caballo y el perro fueron hasta la fuente y saciaron su sed.
- Muchas gracias - dijo el caminante al salir.
- Vuelvan cuando quieran - respondió el hombre
- A propósito - dijo el caminante - ¿cuál es el nombre de este lugar?
- Cielo – respondió el hombre.
- ¿Cielo? ¡Más si el hombre en la guardia de al lado del portón de mármol me dijo que allí era el cielo!
- Aquello no es el cielo, aquello es el infierno.
El caminante quedó perplejo
- Más entonces - dijo el caminante - esa información falsa debe causar grandes confusiones.
- De ninguna manera - respondió el hombre - En verdad ellos nos hacen un gran favor. Porque allí quedan aquéllos que son capaces de abandonar a sus mejores amigos.
amistad noble sentimiento
NIÑOS
Si los niños viven con críticas, aprenderán a criticar.
Si los niños viven con hostilidad, aprenderán a pelear.
Si los niños viven con temor, aprenderán a ser aprehensivos.
Si los niños viven con estimulación, aprenderán a tener confianza.
Si los niños viven con trato justo, aprenderán a practicar la justicia.
Si los niños viven con tolerancia, aprenderán a ser pacientes.
Si los niños viven con seguridad, aprenderán a tener fe en sí mismos, y en quienes los rodean.
La mente humana
La mente humana graba todo lo que le es enviado, sea a través de palabras, pensamientos o actos, suyos o de terceros, sean positivos o negativos, basta con que usted los acepte.
Esa acción siempre sucederá independientemente de si trae resultados positivos para usted.
Un científico de Phoenix - Arizona quería probar esa teoría. Necesitaba un voluntario que llegase a las últimas consecuencias. Consiguió uno en una penitenciaría. Era un condenado a muerte que sería ejecutado en la penitenciaría de St Louis en el estado de Missouri donde existe la pena de muerte ejecutada en la silla eléctrica.
Propuso lo siguiente: el participaría de un experimento científico, en el cual sería hecho un pequeño corte en el pulso, lo suficiente para gotear su sangre hasta la última gota. El tenía el chance de sobrevivir, en caso que la sangre coagulase. Si eso sucediera, el sería liberado; en caso contrario, el fallecería por perdida de sangre, ó sea una muerte sin sufrimiento y sin dolor.
El condenado aceptó, pues era preferible eso a morir en la silla eléctrica además tenía un chance de sobrevivir.
El condenado fue colocado en una cama alta, de hospital, y amarraron su cuerpo para que no pudiera moverse. Hicieron un pequeño corte en su pulso. Abajo de su pulso, fue colocada una pequeña vasija de aluminio. Se le dijo que oiría su sangre gotear en la vasija. El corte fue superficial y no alcanzó ninguna arteria o vena, pero fue lo suficiente para que el sintiera que el pulso fue cortado.
Sin que el supiera, debajo de la cama había un frasco de suero con una pequeña válvula. Al cortar el pulso, fue abierta la válvula del frasco para que él creyese que era su sangre la que caía en la vasija.
En verdad, era el suero en el frasco lo que goteaba. De 10 en 10 minutos, el científico, sin que el condenado lo viera, cerraba un poco la válvula y el goteo disminuía. Mientras tanto el condenado creía que era su sangre la que estaba disminuyendo. Con el pasar del tiempo fue perdiendo color, quedando cada vez mas pálido. Cuando el científico cerró por completo la válvula, el condenado tuvo un paro cardíaco y murió, sin ni siquiera haber perdido una gota de sangre. El científico consiguió probar que la mente humana cumple, al pie de la letra, todo lo que le es enviado es aceptado por el individuo, sea positivo o negativo y que tal acción envuelve todo el organismo, sea en la parte orgánica o psíquica.
Esta historia es una alerta para que filtremos lo que nos envía nuestra mente, pues ella no distingue lo real de la fantasía, lo cierto de lo equivocado, simplemente graba y cumple lo que le es enviado.
Morir es volver a casa
La muerte significa volver a casa, y sin embargo la gente le teme a lo que vendrá después, y por eso nadie quiere morir. Si sabemos qué es lo que nos espera, si no hay interrogante alguno, el temor desaparecerá. Es, pués, una pregunta de conciencia: ¿Qué hemos hecho en nuestra vida? ¿Podríamos haber vivido mejor? A menudo morimos tal como hemos vivido. La muerte no es sino una continuación de la vida, una parte integral que cierra el ciclo vital. La entrega del cuerpo humano. Pero el corazón y el alma vivirán eternamente. No muere. Toda religión habla de la eternidad, de otra vida. Esta no es la única vida que tenemos, la muerte no es el punto final. La gente que la considera como tal teme a la muerte. Pero si comprendiera que morir no es otra cosa que volver a Dios, no sentiría miedo.
Madre Teresa
Para los padres
Nadie puede influir tanto en los niños como sus padres. Uds. pueden ayudarles a que elijan inteligentemente su carrera:
* Den buen ejemplo ofreciendo servicio en la comunidad.
* Anímenles a que hagan lo mismo.
* Conozcan sus intereses y habilidades.
* Ayúdenles a tener confianza en sí mismos y en su propia valía.
