sábado, 21 de marzo de 2009
La vida
Ayer, viernes acompañe a mi esposo al funeral de su amigo y colega Sixto o como Manuel le decía "pobre", apodo que nunca entendí, pero bueno entre hombres siempre se colocan apodos extraños... pero bueno eso no es lo que quiero compartir sino las sensaciones que me produjo el asistir al funeral de Sixto Alfonso Velasquez S.
En primer lugar fue en el templo o salón (no se como le dicen), de los testigos de Jehová, me llamo la atención no ver mas que sillas y un altar sin nada, bueno si con una sita bíblica, fuera de eso era como asistir a un salón de eventos, una persona leyó un discurso, en donde cito algunas partes de la biblia, primera cosa extraña, el decía por ejemplo de los hechos de los apóstoles y todos los testigos de Jehová lo buscaban en sus biblias, sonaban en el silencio las hojas de sus biblias.
luego escuchar que la muerte es un estado de inactividad en donde el alma también muere... aunque al final del discurso igual dan una luz de esperanza, casi todo es malo, somos pecadores que para la salvación debemos ser demasiado puros, cosa que no estoy de acuerdo, no digo que debemos ser malos, pero somos seres humanos con virtudes y defectos, sentimientos, etc.
ver a su viuda e hijo tan enteros, en especial a su hijo, el cual la verdad me dejo con una sensacion muy extraña que aun no logro entender, puede la fe ser un consuelo tan grande que no nos deje llorar... yo creo que aunque nuestra fe sea inmensa, tenemos derecho a llorar, lo hizo María a los pies de su hijo Jesucristo.
En el cementerio... escuchar las bocinas de los camiones que lo despedían igual fue un momento muy fuerte, mas al haber una bocina que parecía llorar la partida de un compañero, el quejido lastimero del que queda vivo, escuchar los discursos, ver a mi esposo apenado, sus compañeros de trabajo todos hombres de trabajo duro como ellos dicen "choferes de camiones"... CAMIONEROS.... pero además hombres, hijos, hermanos, amigos, todos ellos sentían el mismo dolor y la pena de perder a un amigo.. al pobre como le decían, hombre de buenos sentimientos, buen padre y esposo.... aunque no lo conocí mucho debo reconocer que no paso desapercibida su muerte, muerte trágica e inesperada que calo hondo en esta ciudad que vive en una burbuja..
Creo que es bueno sentarse de vez en cuando con la familia y conversar estos temas.... la vida, la fe, la religión, el amor...
para terminar no puedo dejar de lado la otra situación que me tiene sorprendida, ellos eran testigos de jehová, osea una tranca para el tto. del enfermo... necesitaba una transfusión de sangre y su esposa firmo que no, su religión se lo prohibe y si la historia hubiera sido otra y Sixto se hubiese salvado.... incluida la transfusión esa esposa no estaría dudando de su decisión... pregunta que nunca tendrá una respuesta, pues Sixto igual partió, pero no por unos litros mas o menos de sangre sino por las graves heridas de su accidente...
que Dios tenga en su santo reino a Sixto o como solia concoerlo "POBRE", que la familia encuentre la paz en su fe....
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario